Estas últimas semanas hemos asistido a un bombardeo informativo de primer orden. Pasaia sigue teniendo importancia informativa, es primera página en numerosos medios. Por desgracia, la noticia es siempre similar, nace de unas decisiones previamente adoptadas que ahora escenifican en uno u otro foro. Y es desgracia porque esas decisiones se siguen adoptando a espaldas de lo que los y las pasaitarras hemos acordado.
Esta última semana ha sido pródiga en noticias que tienen como eje común el ámbito de decisión. Hace hoy una semana tuve que salir a la prensa para denunciar la actitud de IU-EB de ningunear a la ciudadanía pasaitarra, anunciando unas acciones que sólo se cocieron en su cocina. Y esta semana no hemos parado de escuchar, ver y leer el contenido del acuerdo presupuestario entre PNV y PSOE en el que nuevamente se pretende decidir desde fuera cómo debe ser el futuro de nuestro pueblo.
Aunque es obvio, recuerdo a ambos partidos que son los ayuntamientos y sus plenos los únicos competentes para decidir la ordenación de sus respectivos territorios. Y Pasaia no es una excepción a la hora de decidir su futuro urbanístico. Será el ayuntamiento, junto con la participación directa de la ciudadanía pasaitarra, quien decida si en La Herrera se van a hacer viviendas o no, qué superficie se edificará, cuántos espacios libres se planearán, qué equipamientos se ubicarán, etc.
La planificación urbanística no puede ni debe partir del objetivo de lograr equilibrar las cuentas de los proyectos que estos partidos han acordado ejecutar. El análisis de la realidad socio urbanística del entorno que rodea a ese territorio es la base sobre la que se debe sustentar la ordenación del territorio. Es una auténtica vergüenza que la necesidad de obtener fondos para su megalómano proyecto de puerto exterior sea el vértice sobre el que gira ese acuerdo acerca de cómo debe ser La Herrera. Se olvidan de las carencias de espacios libres y equipamientos que tenemos las personas que vivimos en este entorno y pretenden nuevamente someternos a una presión especulativa que, seguro, no harían en sus pueblos. Cierto diputado general, a la sazón, hoy presidente de la autoridad portuaria y principal ejecutor de esta iniciativa, afirmó en su día que ya quisiera para su pueblo las inversiones que se realizan en Pasaia. Lo que se le olvidó comentar es que estas inversiones no persiguen la mejora de la calidad de vida de los y las pasaitarras sino el beneficio del sector empresarial ligado a la actividad portuaria. Y si no, que pregunte entre la ciudadanía pasaitarra a ver si consideran que su nivel de vida y calidad urbana es semejante a Zarautz. La respuesta es evidente, salta a la vista.
De nuevo las inversiones sólo tienen por objetivo facilitar a la autoridad portuaria, al sector empresarial que lo sustenta, continuar con sus negocios. Y para ello venden como regeneración, inversiones en el puerto que tienen por objetivo la construcción de nuevas naves, la urbanización de espacios portuarios para ubicar allí pabellones portuarios, perdonarle al puerto la obligación que tiene de descontaminar los suelos de La Herrera con el único objetivo de que los venda al mejor postor sin coste alguno. Lo que no se permite a ningún propietario privado se le facilita a la autoridad portuaria, a través de las cuentas del estado. Se utiliza dinero público para que en del dominio público se vuelva a recoger una nueva cosecha en los terrenos de La Herrera.
Acciones que tienen por objeto mantener el status quo, apuntalar al sector económico y empresarial que lleva años impidiendo a Pasaia diversificar su economía y dotarle de valor añadido, hundiendo a nuestro comercio local. Hablan de aprovechamientos urbanísticos y de regeneración cuando lo que quieren decir es negocio, dinero para la construcción de un faraónico proyecto, absolutamente partidista.
A la ciudadanía pasaitarra se le debe respeto y exijo respeto al derecho que tiene para decidir su futuro. Resulta curioso que quien políticamente centra su trabajo en el respeto del derecho de decisión no respete lo mismo en este caso.
Quiero dejar bien claro que cualquier decisión acerca del futuro de este pueblo se adoptará en Pasaia, entre quienes vivimos y trabajamos aquí. Seguiremos trabajando para evitar que las clases dirigentes de esos partidos nos hurten ese derecho, para que ni Sabin Etxea ni Ferraz, ni el Congreso de los Diputados, ni el Palacio de la Diputación sean los ámbitos de decisión.
Exijo respeto a las competencias municipales y a la opinión y participación de la ciudadanía en las decisiones acerca de su futuro.
En Pasaia, a 24 de octubre de 2008
La Alcaldesa
Maider Ziganda Población